Cáncer de vesícula: cómo se diagnostica la enfermedad

La vesícula es un pequeño órgano ubicado debajo del hígado, en el área derecha del abdomen. Es el encargado de almacenar la bilis, líquido digestivo producido por el hígado.

Cuando una persona tiene cáncer de vesícula, usualmente presenta un crecimiento anormal de células en la pared interior o epitelio, y después se expanden a las capas exteriores del órgano.

Dependiendo del tamaño, profundidad y propagación de las células cancerígenas, el diagnóstico se puede hacer en diferentes etapas. Clasificadas con números, estas también determinan la factibilidad de tratamiento del cáncer.

¿Cómo la identifico?

Desafortunadamente, mientras más avanzada esté la enfermedad, la persona presentará más síntomas y será más fácil sospechar un diagnóstico. Pero en algunas ocasiones, estos pueden aparecer antes, ayudando al tratamiento.

La sintomatología más habitual incluye:

  • Dolor abdominal. La mayoría de las veces en la parte superior derecha
  • Náuseas o vómitos
  • Ictericia o color amarillamiento en los ojos o piel
  • Protuberancias en el abdomen por el bloqueo de los conductos biliares
  • Pérdida de apetito
  • Orina oscura
  • Hinchazón
  • Fiebre
  • Heces palidez
  • Comezón en la piel

¿Cómo se diagnostica?

Si tu médico sospecha que puedes tener cáncer en la vesícula te pedirá exámenes de sangre o una ecografía abdominal.

Puede que como complemento, soliciten una tomografía axial computarizada (TAC) o una resonancia nuclear magnética. Estos exámenes podrían mostrar masas o crecimientos anormales en la vesícula u otros órganos.

 

 

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.